Ponerse de acuerdo.
»Si alguien te lleva a juicio, ponte de acuerdo con él mientras todavía estés a tiempo, para que no te entregue al juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y te meterán en la cárcel. Mateo 5:25 * Lo aprendimos desde niños, ponerse de acuerdo en los juegos, respetar el equipo y los propias reglas, fue todo un aprendizaje que no estuvo en los cuadernos ni los profesores sospechaban de qué forma zanjábamos nuestras diferencias. O sea, sí, cuando había golpes, esas pocas veces de pasiones incontrolables. Con el tiempo hemos sabido que pueden evitarse muchos dolores de cabeza, pérdida de recursos o relaciones rotas si "antes" tenemos la capacidad de conversar, conciliar y a veces, humillar el ego que nos obnubila. En un acuerdo todos ganan, aunque algo se pierde, sin duda, siempre será menor. El Señor nos enseña este principio: Entonces, háganme verdaderamente feliz poniéndose de acuerdo de todo corazón entre ustedes,...