Ejercítate en el gozo.

(Señor) Se alegrarán todos los que confían en ti; para siempre gritarán de júbilo, pues tú los proteges. 
Los que aman tu nombre se regocijarán en ti,
Salmos 5:11 RV2015

No minimizamos el valor de los ejercicios físicos. 
Son una buena base de disciplina para los otros ejercicios, los internos, los que duran para siempre.
Vamos a iniciar con un excelente propósito, ejercitarnos en el gozo, júbilo, alegría, regocijo, contento.

Una historia impresionante relata el libro de Hechos (20) acerca de la decisión del apóstol Pablo que sin amedresntarse por lo que sospechaba del futuro dice:
Lo único que sé es que, en todas las ciudades a donde voy, el Espíritu Santo me dice que me esperan la cárcel y muchos sufrimientos. Para mí, sin embargo, mi propia vida no cuenta, con tal de que yo pueda correr con gozo hasta el fin de la carrera..." 
Hechos 20:23-24 DHH

La alegría, el júbilo es obra del  Espíritu en el alma. 
Dejarse amar por Dios es básico; recibir día a día una palabra de ánimo de su parte es fundamental , tal como iniiciamos una caminata,  decidimos dar el primer paso y hoy caminamos todos los días con ánimo. 

El ejercicio físico lo recomienda el médico y llega -con el tiempo- a ser una fuente de placer.
Ejercitarse en el gozo es una decisión que nadie tomará por ti; y si lo haces, ¡vaya que se notará!

¿Cómo empezar a cambiar desde la tristeza, la pena o la amargura?
Empieza por pedir al Padre que te ayude, canta cuando tengas ocasión, canta con todas tus fuerzas, agradece cada día el don de la vida, la belleza de lo que te rodea, la maravilla de vivir entre personas que te atienden, te sirven.  Agradece por los detalles pequeños. 

Un día a la vez. 
Porque el gozo ( la alegría, el júbilo), fortalecerá su ser interior.
*

Lo dijimos hace tiempo:




Comentarios

Entradas populares de este blog

Algo previo

¿Qué es lo más importante en la vida?

Cuando el éxito es un fracaso.