Cuando el mundo no basta.

¿Cuál es el límite entre una sana autoestima y el narcisismo grandilocuente? 
Aquel joven se sabía hermoso. 
Invulnerable. 
 Educado con los mejores maestros, encantador, carismático, poderoso y con un patrimonio de príncipe. Y para rematar, agreguemos que su cabello era tan abundante y magnífico, un marco perfecto para su personalidad arrolladora. 
Ambicioso, vengativo, seductor, Absalón nos muestra un ejemplo nítido de lo que modernamente se ha denominado TPN (Trastorno de la Personalidad Narcisista). Libro 2 de Samuel: 13 a 18 

¿Conoces alguna persona que se define como merecedor, que todo lo que tiene es poco? 
 Siempre en búsqueda de algo más.
Podrías darle tu alma y no bastaría. 
Y, pobre de ti si le niegas algo, lo más probable es que te tire toda la Biblia en la cara. 
Los aires de grandeza pueden agotar  la paciencia de los santos. 

¿Cómo terminó Absalón después de asesinar a su hermano y traicionar a su padre con esa ansia desmedida que corroía su existencia? 
El trastorno narcisista de la personalidad (TNP) se define por un sentido exagerado de la propia importancia, una necesidad excesiva de atención y admiración, y una falta de empatía hacia los demás.
Existe una gran cantidad de estudios acerca de cómo somos y cómo nos relacionamos. 
El apóstol Pablo los define así: 
Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. 
Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado. 
Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios.  
¡Aléjate de esa clase de individuos!
2 Timoteo 3:2-5  
 Este vídeo nos amplía la comprensión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Algo previo

¿Qué es lo más importante en la vida?

Cuando el éxito es un fracaso.