Todos los colores.
Primero llegaron a estas tierras los españoles.
Con ellos llegó la religión católica, el pan, las palabras que escribimos, las ciudades y la sacrosanta Biblia.
Cuando parecía que la fusión mapuches-españoles se afianzaba, aparecieron cruzando el océano, los alemanes. El Sur fue su terreno exploratorio y ahí siguen.
Los españoles y alemanes transformaron el país.
Italianos, chinos, coreanos, colombianos, venezolanos y un largo ecétera llegan a nuestras costas, conviven y aportan su bagaje al medio donde se instalan.
Sus buenas (o no tanto) costumbres.
Desde tiempos inmemoriales el mundo se mueve, los habitantes migran, se quedan o regresan, aportan o depredan.
La migración es un derecho, dentro y fuera del país (art. 13 de la D de DH.).
Una manera de pproteger la vida propia o de la familia.
El ser humano tiene la libertad de moverse por el mundo si lo desea, si tiene los medios o es impulsado por los peligros.
Los primeros libros de la Biblia nos cuentan cómo las personas se trasladaban por persecusión, cambios de idiomas, hambres, sequías o por liberación de Dios.
¿Por qué se teme al extranjero?
¿Por que se le discrimina?
Más allá del temor a lo desconocido, la xenofobia o el racismo no debería habitar nuestras fronteras.
Nuestro Padre no hace distinciones.
Gálatas 3:26 y 28 NVI
Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús,
Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre,
hombre ni mujer,
sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.

Amén 🙏
ResponderEliminarAmén Pastora querida
ResponderEliminar