¿Qué distancia nos separa todavía?
Me dijo enana le dije curiche; me dijo huacha, le dije sangre azul, no se me ocurrió otra ofensa para defenderme en esos escasos ocho años vividos en el mundo.
Entre las vergüenzas que heredamos como raza tenemos esta: la discriminación.
Mira esta interesante historia:
Jesús se sentó porque estaba cansado de caminar.
Era casi el mediodía.
Los seguidores se habían ido al pueblo a comprar comida.
Mientras tanto, una mujer samaritana vino a sacar agua y Jesús le dijo:
—Dame un poco de agua.
La samaritana le dijo:
—¿Por qué me pides agua si tú eres judío y yo soy samaritana?
Le dijo eso porque los judíos no se tratan con los samaritanos.
Jesús le respondió:
—No sabes lo que Dios da gratuitamente ni sabes quién soy yo.
Te estoy pidiendo un poco de agua y si tú supieras quién soy, me estarías pidiendo a mí.
Yo te puedo dar agua viva.
Evangelio de Juan 4:6-10 PDT
*
Según creemos, los chilenos no somos un pueblo que segrega.
¡Aja!, sóplenme un ojo.
Discriminamos por todo.
Que si es empresario, cuico arribista.
Si es mapuche, flojo ancestral.
Si es evangélica, una canuta ignorante.
Si es gringo, prepotente.
Si es haitiano, pobre de él.
Si es TDA o TOC, ay.
Suma y sigue.
Discriminar está en la naturaleza, he visto morir animales, aves, humanos...
Discriminamos por temor, por ignorancia, por costumbre o por algún beneficio futuro.
Etiquetar es más fácil que indagar en el otro, conocerlo cómo persona, valorarlo como lo que es, un semejante que lleva en su ADN la imagen de Dios.
Un creyente –por sobre todo un devoto de Cristo- está llamado a ser como Él.
Pedro entonces comenzó a hablar, y dijo:
—Ahora entiendo
que de veras Dios no hace diferencia
entre una persona y otra,
sino que en cualquier nación
acepta a los que lo reverencian
y hacen lo bueno.
Dios habló a los descendientes de Israel,
anunciando el mensaje de paz
por medio de Jesucristo,
que es el Señor de todos.
Hechos 10:34-36 DHH
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Buenisimo
ResponderEliminarGracias por la palabra de ánimo.
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