Con buena salud mental.
Un ángel del Señor dijo a Felipe:
«Ponte en marcha hacia el sur,
por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza».
Felipe emprendió el viaje,
y resulta que se encontró con un etíope eunuco,
alto funcionario encargado
de todo el tesoro de la Candace,
reina de los etíopes.
Este había ido a Jerusalén para adorar
y, de regreso a su país,
iba sentado en su carro
leyendo el libro del profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
«Acércate y júntate a ese carro».
Felipe se acercó de prisa al carro
y, al oír que el hombre leía al profeta Isaías, preguntó:
—¿Acaso entiende usted lo que está leyendo?
—¿Y cómo voy a entenderlo
—contestó— si nadie me lo explica?
Hechos 8:25 -31 NVI
*
Esta fascinante historia nos detalla algunos principios para activar nuestro cerebro.
En el sinfin de estímulos de cada día, leer se pone cuesta arriba.
Y leer conscientes, más aún.
Y leer conscientes, más aún.
Se cree que para leer hay que disponer de mucho tiempo.
También se necesita tiempo para ver una peli o escuchar nooticias (que cada vez están peor)
Otros creen que leer es elitista, difícil y arcaico.
Los creyentes en Dios tenemos la más maravillosa de las lecturas, Su Palabra. Ella es una revelación que no solo activa nuestra comprensión del mundo sino que nos ayuda a vivir una buena vida, a tomar las más adecuadas decisiones y a interactuar con lo que nos rodea de forma más amigable.
Si te gustan los datos científicos hay algunos que podemos esgrimir.
La lectura previene el deterioro cognitivo a largo plazo en personas mayores: evidencia de un estudio longitudinal de 14 años.*
Te animo a acompañarnos en este camino que -te lo aseguro- es el mejor.
Leemos "a través de la Biblia", tres capítulos diarios.
20 minutos ¿es mucho para mantener una buena salud mental?
*
Y te dejo un interesante vídeo:


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