Autocuidado: conecta con el cielo.
Quizás el título suena pretencioso.
Le llaman orar.
Rezar.
Conversar con Dios.
Le llaman orar.
Rezar.
Conversar con Dios.
Tenemos esta idea, como las pinturas de Migual Angel, un Dios adusto, lejano, un anciano poco dispuesto a pasar por alto la ofensa.
El ideario colectivo no puede ser más alejado de las Escrituras :
"El Señor dice: estaba listo para responder,
pero nadie me pedía ayuda;
estaba listo para dejarme encontrar,
pero nadie me buscaba.
"¡Aquí estoy, aquí estoy!”,
dije
a una nación
que no invocaba mi nombre."
Isaias 65:1 NTV
La práctica de conversar con Dios no es popular, ni siquiera en los círculos devotos.
La reunión de oración de nuestra Comunidad es la menos concurrida.
Me pregunto si la prisa, tanta distracción y la modernidad nos han robado el placer de hablar con nuestro Padre como lo hizo el Señor Jesús.
*

Comentarios
Publicar un comentario